miércoles, 7 de febrero de 2007

TeleMadrid es la PEOR televisión pública de España: manipulación extrema, mentiras y provocaciones para forzar enfrentamientos.

Acabo de ver el video que aquí facilito, en el que se muestra como una periodista de TeleMadrid provocaba a los manifestantes contra el terrorismo de ETA del pasado 13 de enero en Madrid y a la que, por supuesto, no se dignaron a respaldar los que organizan manifestaciones para insultar y amenazar de muerte al Presidente Rodríguez Zapatero, que se corresponde con una información emitida por el canal de TV local madrileño, Canal 33 (al que no debemos confundir con el 2º canal de la TV Nacional de Catalunya, que tiene este mismo nombre), del que acabo de tener noticias por primera vez -y espero que no sea la última-.

El video es, sencillamente, una
demostración fehaciente de la manipulación informativa en la llamada TeleEspe, esto es, en lo que ha quedado reducida la Televisión Autonómica pública de la Comunidad de Madrid, TeleMadrid, tal y como vienen denununciando los propios representantes de los trabajadores de TeleMadrid (a quienes manifiesto mi solidaridad desde este humilde blog).

Por lo visto, TeleMadrid había
denunciado que su periodista había sido zarandeada en aquella manifestación y se había querido presentar ante la opinión pública como una prueba de la violencia de aquellos manifestantes que, por supuesto, "no eran de los suyos". Sin embargo, la realidad era bien distinta, como pone de manifiesto la información de este canal de TV local, mostrándonos un video en el que se observa como es la propia reportera de TeleMadrid la que busca y provoca el que la empujen, poniéndose justo delante del cordón de seguridad de la manifestación, por donde deben avanzar los manifestantes, cortándoles el paso y forzando a que la empujen. Incluso, se ve como antes de entrar en directo, muchos manifestantes le piden que se aparte, que se quite de ahí porque está cortando el paso. Y ella hace oídos sordos, forzando la situación, provocando a la gente hasta el punto de que, cuando ve que los ánimos están ya lo suficientemente caldeados, es cuando ella decide pedir paso en directo. Simple y llanamente: repugnante manipulación.

Pero, ved y juzgad vosotros mismos: